EL PIRATA

Cerca de La Coruña, por caminos bellísimos de playa y puentes, está Santa Cristina, un lugar con personalidad propia en el mundo del ocio y la diversión de la gran ciudad. Ha sido, desde siempre, visita obligada para los coruñeses con ganas de pasarlo bien. Uno de mis mejores amigos en aquellas tierras benditas, MANOLO ROCA, fue uno de los impulsores de esa Santa Cristina bullanguera, discotequera y feliz, que ha ido perdiendo vigencia con los años, debido, en gran parte, a las campañas de control de alcoholemia de la DGT. Las noches de ahora ya no son las de antes y eso se nota en el devenir económico de este enclave coruñés, que puede presumir, además, de tener una de las playas más bellas de la zona. Parece que, últimamente, Santa Cristina está recuperándose poco a poco y que intenta situarse otra vez en el mapa festivo de La Coruña y su comarca. Nuevos restaurantes, bares de copas, discotecas que no han muerto del todo, algunas casas de comidas de toda la vida se han propuesto devolver a la divertida Santa Cristina el esplendor de antaño. Ojalá lo consigan.

Uno de los locales mágicos de Santa Cristina es EL PIRATA, un bar situado en el centro neurálgico de la movida nocturna, regentado por el gran MANOLO ARIAS, un mago de la cocteleria y los copazos desde 1978. Allí va el todo Coruña a disfrutar de los mejores cócteles de la zona y a pasar unas horas de la mejor manera posible, rodeado de buena gente y con la compañía de una de las maravillas cocteleras que prepara El Pirata. Cuando apareció la crisis y todos los problemas cayeron sobre Santa Cristina, sus amigos le sugerimos a Manolo que se trasladase a un nuevo local en el casco urbano de La Coruña, pero él se mantuvo en sus trece y ha seguido en el lugar de siempre, sobrevolando la crisis con su eterna sonrisa y sus ganas de vivir. Los daikiris, las margaritas, los manhatan, los San Francisco, los mojitos, en definitiva, todos los combinados de Manolo son de primerísima categoría. No es extraño, por tanto, que EL PIRATA se haya convertido en el Sancta sanctorum de las noches coruñesas. Me gusta ir cada verano a darle un abrazo y a probar sus novedades. El local no es muy grande y a la gente le gusta estar en la barra, pero en la parte de atrás tiene una zona para disfrutar cómodamente en pandilla de todo lo bueno que ofrece este lugar. En este humilde blog acostumbro a recomendar sitios donde comer cosas ricas, pero por una vez permitidme que haga una excepción y os recomiende este lugar de buen beber y buen vivir. Tenéis que visitar La Coruña alguna vez. Recordad que allí, en Santa Cristina, está MANOLO, el del PIRATA, esperándoos con su mejor sonrisa y con los mejores cócteles del mundo´.

 

 

EL PIRATA

Rúa Humboldt – SANTA CRISTINA

15172 – OLEIROS (La Coruña)

TFNO. 610 54 01 72

O XABRE

Mera es un pequeño paraíso marinero escondido en el mar de La Coruña.  Sus dos faros, que miran al mar bravo de A Marola, enmarcan un paisaje único de largas playas y acantilados inmensos, que el mar ha ido convirtiendo en belleza. Mera es uno de esos lugares con encanto, a los que la gente acude para relajar el cuerpo y el alma. Contemplar cómo se muere el sol desde cualquiera de las tres cafeterías del paseo — LA PERLA, FLOR DE LIS y O SARREDO – es uno de esos instantes mágicos que hay que disfrutar una vez en la vida. Cuando llega el verano, su población se duplica, pero Mera no pierde nunca sus señas de identidad, un lugar donde ser feliz es muy fácil. En cuanto a la gastronomía se refiere, hay algunos ejemplos que vale la pena constatar. LA CASA DO ARXENTINO es uno de ellos y tiene mucho éxito como hotel con encanto y como restaurante de toda la vida. Ya hablamos en su día de A COVIÑA como lugar de visita obligada para degustar lo mejor de esta tierra. También merecen la pena A LANCHIÑA y ASIA DE CUBA con una cocina fácil y asequible para todos los gustos. En la playa de Espiñeiro está EL CHIRINGUITO, especializado en todas esas cosas ricas que se pueden y deben comer en un día de playa o en una noche de fiesta en familia. No hay entre todos ellos ninguna estrella Michelín ni falta que les hace.

Y en uno de los lugares más emblemáticos de Mera, la plaza de Ana Kiro, está O XABRE, situado a la espalda del antiguo y emblemático NAI PAI, toda una institución lúdica y gastronómica en estas tierras benditas y tiene los mismos dueños, QUIQUE LÓPEZ Y JAIME VARELA.  O XABRE es una taberna-bar-restaurante que desde su apertura se ha convertido en lugar de paso obligado para nativos y veraneantes. Cuidan mucho la bodega y éste es uno de los motivos por los que ha despertado tanta expectación. La comida está perfectamente diseñada para gustar a todo el mundo. No hay cosas raras, todo es natural y muy sabroso. Sólo por eso, ya vale la pena sentarse en su terraza a disfrutar de la vida. Suelen tener unos muy buenos y sabrosísimos – y enormes también – Mejillones de Lorbé. Hay que pedirlos sí o sí. La oreja de cerdo es otra buena elección para un pique rápido antes de entrar en faena. No podía faltar la tortilla de patata al estilo coruñés. Preparan muy bien el pulpo en sus dos modalidades, a feira y a la brasa, aunque para mí el auténtico a la gallega sigue siendo el primero. Buenas ensaladas con lechuga de la tierra, que no tiene nada que ver con las demás. El raxo y la croca con patatas recién fritas son una especialidad de la casa. Las zamburiñas al horno tienen mucha personalidad y sabor, al igual que su recomendable ensaladilla. Ahora, al lado de O XABRE, han montado un estupendo asador, por lo que sirven también unas carnes de categoría especial muy apreciadas por sus clientes. Y si a esto le añadimos una bodega amplia y muy bien elegida, ya tenemos la perfecta definición de O XABRE, un lugar sin pretensiones donde se va a comer, a beber y a vivir. Si pasas por MERA, no dejes de ir. Y si vas de mi parte, seguro que QUIQUE, JAIME Y BENJAMÍN te invitan a algo.

O XABRE

Plaza de Ana Kiro, 1

15177 – MERA (Oleiros)

Tfno.. 981 617 102

EL TIMÓN DE ROCHE

Mi amigo gaditano QUIQUE LAFUENTE me lo recuerda siempre: hay que venir a Cádiz al menos una vez en la vida. Y tiene razón. Al Cádiz que yo conozco y admiro no le sobra ni le falta nada. Tiene un mar espléndido, en torno al cual gira casi toda su actividad comercial, unos paisajes únicos que el cine ha reflejado en múltiples películas, una de las últimas de James Bond, por ejemplo. Y, sobre todo, Cádiz tiene una forma distinta de ver la vida por parte de sus habitantes. Es alegría lo que le sale por los poros a los gaditanos, y salero, y encanto personal. Todo eso se aprecia en cuanto uno pisa tierra gaditana. Los carnavales son una demostración palpable y ruidosa de esa especialísima manera de vivir y disfrutar que hace distinta y atractiva esta tierra bendita de Sur, que se ha convertido en destino obligado para miles de turistas atraídos por los encantos de Vejer de la Frontera, de Tarifa, de Zahara de los Atunes, de Bolonia, de Sancti Petri, de Conil de la Frontera… Es precisamente ahí, en Conil, donde recalaremos unos instantes para saborear la cocina de esta tierra en uno de esos lugares que el mar, la ubicación, la calidad y el buen trato han convertido en un templo del buen comer.

EL TIMÓN DE ROCHE está ubicado en el corazón de una playa única, en la urbanización Roche y semeja un gran barco que busca permanentemente el mar. El gran SUPERPACO, aquel mítico portero del Sevilla de las grandes tardes, es el creador de este paraíso gastronómico. Junto a su hijo PACO y un gran equipo de profesionales han hecho Del TIMÓN uno de los destinos ineludibles para cuantos visitan esta maravilla gaditana que es Conil. En cuanto entras, te atrapa la belleza del lugar y el olor a buena manduca. El atún es el rey de la carta y presumen de tener el mejor de toda la provincia y de toda Andalucia. Puedes probar el tartar de atún, el atún gloria bendita, la hamburguesa de atún, el morrillo a la sal… Elijas el que elijas, vas a saborear algo grande. Antes, habrás disfrutado de un jamón summum inigualable, también presumen de ello. Entre los platos especiales para abrir boca están, entre otras exquisiteces, la ensaladilla, las puntillitas, las tortillas de camarones, los pimientos asados con melva canutera de verdad, todo riquísimo y recomendable. Los arroces tienen patente de especialidad y destacan en una carta amplísima que incluye al bogavante como marisco rey en sus distintas preparaciones. En cuanto al pescado, todo lo que pidáis será auténtico y sabroso, y una posible sugerencia es el pescado de roca de Conil, un lujo al que no debéis renunciar.  No llegué a probar la carne, pero los que la han probado me aseguran que está en línea con la calidad de todo lo demás. Anotad en vuestra agenda una visita CONIL DE LA FRONTERA. Y allí, en Roche, entrad en EL TIMÓN y los dos PACOS de mi alma os harán felices de verdad en el más bello anochecer de vuestras vidas.

 

EL TIMÓN DE ROCHE.

Urbanización ROCHE – Avda. Inglaterra s/n

11149 – CONIL DE LA FRONTERA (Cádiz)

Tfno.. 956 446 232

TABERNA “O PEMENTO”

Descubrir lugares atractivos, en los que comer sea algo más que elegir platos de un menú, es uno de los objetivos de este blog viajero. En la zona de Padrón, de profunda tradición jacobea y gastronómica, abundan los sitios con encanto especial para los aficionados a la buena cocina gallega. Cerca de la capital del Sar, subiendo hacia Rois, en SEIRA,  muy cerquita del campo de golf VAL DE ROIS, donde los buenos jugadores de este deporte intentan terminar sus vueltas bajo par, hay varios establecimientos con méritos para entrar en La lista de elegidos de VETE DE MI PARTE. De uno de ellos, CASA RAMALLO, ya hemos hablado aquí y lo hemos recomendado como se merece. También vale la pena CASA BERNABÉ y quizás muy pronto le dediquemos un hueco en estos comentarios. Pero junto a ellos destaca, en esa zona de Seira, en un entorno muy verde y muy enxebre, la taberna O PEMENTO, donde cada año los amigos de la juerga y de la fiesta, que por esa zona son legión, capitaneados por JOSE LUIS BALEIRÓN, CAMILO RODRIGUEZ Y FERNANDO CASTAÑO, celebran la fiesta del SANVIÑO, un homenaje popular a un santo que no existe y que fue inventado en una noche de borrachera en el mismo lugar. Sólo por eso ya merece una visita.

El bueno de XAN, que últimamente se recupera de un problemilla de salud, es el alma de la taberna y el que la ha convertido en centro neurálgico del chiquiteo y del tapeo de toda la zona. Allí acuden los jugadores del cercano campo de val de Rois cuando terminan sus partidos, dispuestos a degustar todo lo bueno que Xan les ofrece. Tiene una terraza exterior muy agradable en los días en que el calor aprieta y presume, entre otras cosas, de tener un ribeiro de cosecha propia muy apreciado por la enorme cantidad de personas que llenan habitualmente la taberna. Puedes pedir tortilla y probarás una de las mejores de tu vida, palabra de gallego. Los callos gallegos, esos que saben a comino –como tiene que ser — y tienen garbanzos de verdad, los borda y son un lujo de sabor y textura. Quiero destacar la empanada, un género que en Galicia no se cuida demasiado y que aquí saben cómo hacerla y hacerla bien. El cabrito de la zona o el pollo auténtico de corral, con sus patatitas asadas y su salsa única,  tiene el purísimo sabor de la  buena cocina popular, cada vez más difícil de encontrar. En temporada preparan con mimo y elegancia la lamprea al estilo padronés, que es como mejor sabe. Y hasta se atreven con unas almejas a la marinera que no tienen nada que envidiarle a las cercanas de Carril. Así es O PEMENTO. Naturaleza pura de taberna gallega con el ingrediente básico de XAN, un tabernero que solo quiere hacerte feliz. Si vas, pregunta por él y dile que vas de mi parte. No te arrepentirás.

 

TABERNA O PEMENTO

15911 – SEIRA (Rois)

(junto al campo de golf VAL DE ROIS)

Tfno.. 981 80 43 21

CASA RICARDO

Sevilla me vuelve loco. Es una ciudad en la que da gusto perderse y dejarse llevar por los caminos del sol y de la luz hacia sus rincones más bellos. El olor a azahar forma parte de la esencia de Sevilla. En cada esquina, un homenaje al sabor en los distintos templos del buen comer y buen beber que tanto gustan a los sevillanos. No hay nada más grande que pasarte la mañana o la tarde callejeando bares y tabernas, de caña en caña, de fino en fino, de copa en copa, de tapa en tapa, hasta caer rendido por ese maravilloso ajetreo gastronómico-festivo que no quieres que se acabe nunca. Un maestro de la vida y de la radio, el maestro ARAÚJO, junto a mis colegas queridos de Cope Sevilla, Oliva, Ocaña, Escalera, Victor, Almansa, Prieto, Poli Rincón, me llevaron una tarde al barrio de san Lorenzo para conocer uno de esos templos únicos del más puro sabor cofrade y sevillano. Habíamos caminado desde hotel Colón a la Macarena, para rendir pleitesía a la Reina del fervor sevillano, y CASA RICARDO fue el lugar elegido para darle al cuerpo lo que es del cuerpo y al paladar lo que es del paladar. Siempre le estaré agradecido a mis amigos radiofónicos del alma por descubrirme uno de esos lugares a los que volveré, indefectiblemente, siempre que vuelva a Sevilla.

Lo primero que admiras de CASA RICARDO es el espectáculo del local, que rezuma Semana Santa sevillana por los cuatro costados, con dedicación especial al Jesús de Gran Poder, que está por todas partes. Luego, llega la hora de la verdad, aparecen LAS CROQUETAS, ese lujo indescriptible de jamón y bacalao, que han alcanzado renombre mundial y han convertido a Casa Ricardo en lugar de peregrinación gastronómica inevitable para quien visite Sevilla con vocación croquetera. Puedo asegurar que, después de las de mi madre, son las mejores croquetas que he comido en mi vida. Con eso está dicho todo. Luego, puedes añadir al menú una fantástica pringá, o una buena ensaladilla, o unas riquísimas albóndigas de cordero, o las pavías de bacalao auténticas de verdad, o el atún con gulas especialidad de la casa, o sus famosas caballitas en aceite que están de vicio… Todo es puro y sabroso en Casa Ricardo, hasta la especialísima manera de “cantar” la carta por parte de un personal atento y alegre, que es una de las señas de identidad de este local. Dicen las buenas lenguas del lugar que, a veces y en días muy señalados, se forman largas colas ante la puerta de Casa Ricardo, para ser los primeros en probar sus famosas croquetas. Ya sabes a dónde tienes que ir sí o sí cuando vayas a Sevilla, al barrio de san Lorenzo, a CASA RICARDO, donde comer y disfrutar van de la mano de las que son, posiblemente, las mejores croquetas del mundo. Palabra de ARAÚJO, ¡¡¡palabra de maestro!!!

 

 

CASA RICARDO

c/ Hernán Cortés, 2

41002 – SEVILLA.

Tfno.. 954 389 751

EL MIRADOR DEL MADRILEÑO

Santa Cristina es una de las playas más emblemáticas de La Coruña y, también, uno de los centros neurálgicos de la diversión nocturna de una ciudad a la que le gusta trasnochar. Allí, con el paso de los años, han ido naciendo restaurantes, discotecas y bares de copas con suficiente atractivo como convertir Santa Cristina en visita obligada del todo Coruña. Hace algunos años, mi querido amigo MANOLO ROCA hizo de la añorada discoteca MANUEL el vértice bullanguero y festivo de la zona, con actuaciones de grandes artistas en directo que, desgraciadamente, han pasado a mejor vida. Aún quedan rescoldos de aquel viejo esplendor, pero Santa Cistina ya no es lo que era. Uno de los lugares que recuerdo con especial cariño estaba situado a la orilla de la mismísima playa. El restaurante EL MADRILEÑO fue, durante muchos años, punto de encuentro obligado para los amantes de buen marisco autóctono y de una cocina coruñesa y gallega cien por cien. Aquel establecimiento fue el origen de lo que hoy figura en las guías del buen comer con el nombre de EL MIRADOR DEL MADRILREÑO.

El restaurante está muy cerca de la que fuera la casa madre, en la carretera que va de Santa Cristina a las playas de Oleiros. Su decoración es muy sencilla y elegante a la vez. Entras y te sientes como en casa amiga desde que recibes el saludo de SUSO, el actual propietario del restaurante, y de Luis, uno de esos camareros que te transmiten confianza y cariño. Cuando voy al MIRADOR DEL MADRILEÑO casi siempre pido lo mismo. Empiezo con unas suculentas cigalas del día, ésas que tan bien conocen los coruñeses de toda la vida. Luego, una buena centolla de la ría con los corales en flor y ese sabor único del marisco de verdad. Las croquetas, que sirven con unas patatas deliciosamente fritas, y los calamares a la romana no pueden faltar en el picoteo. Y por favor, no os olvidéis de los chipirones encebollados, puro sabor de mar galaico que se divisa desde el comedor. Después de este soberbio muestrario de sabores, puedes elegir una buena caldeirada, un buen pescado a la gallega, unos callos con garbanzos especialidad de la casa, una milanesa de las que todavía tienen sabor a milanesas de siempre o una ternera asada con el sabor y la ternura que tiene en mi tierra la carne de verdad. En una de mis visitas a este restaurante me encontré con el Presidente de la Xunta, ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO, señal inequívoca de que el lugar bien merece una visita. Si algún día vas a La Coruña, acércate a Santa Cristina y vete al MIRADOR DEL MADRILEÑO. Hasta puedes ir de mi parte y no te arrepentirás.

 

 

EL MIRADOR DEL MADRILEÑO

Avenida Ernesto Che Guevara 73

15172- OLEIROS (La Coruña)

Tfno. 981 63 85 17

EL RINCÓN DE JOSE

Los alrededores de la calle Huertas de Madrid aspiran a ser una de esas zonas de visita obligada para los madrileños de toda la vida y para los que visitan la gran ciudad con ganas de pasarlo bien y disfrutar del buen comer y buen beber de esta ciudad generosa y abierta. La iglesia de Jesús de Medinaceli es uno de los grandes reclamos de esta parte de Madrid, castiza y emergente, junto al cercano Congreso de los Diputados y el gran hotel PALACE de toda la vida. Son calles bulliciosas y vitales, en las que han ido apareciendo bares, restaurantes típicos, tabernas, bares de copas en abundancia, convirtiendo Huertas en uno de los centros neurálgicos de ocio madrileño. Hay para todos los gustos, desde los sitios para bolsillos repletos hasta humildes y sencillos establecimientos que dan bien de comer y no te rompen el presupuesto.  Mi primer gran itinerario por el Madrid castizo seguirá siendo el de La Latina, pero el de Huertas ocupa ya el segundo lugar de mis preferencias cuando lo que quiero es sentir el alma y la pureza de mi querido Madrid.

Uno de los lugares descubiertos en mi peregrinar festivo por esta zona es EL RINCÓN DE JOSE, un local pequeño y muy coqueto, donde se apretuja la nómina larga de clientes que vienen aquí a dejarse llevar por las sugerencias de gran jefe JOSÉ RAMÓN VÁZQUEZ y a comer bien, que es de lo que se trata. A Jose lo conocí en la radio, cuando, por intermediación de Guillermo Valadés, se acercó una tarde a vernos y nos trajo unas gambas deliciosas para compartir con el equipo del programa. Desde ese día nos convertimos en admiradores de su pequeño local, siempre lleno de buena gente. Me sorprendió la ensaladilla de la casa, que es distinta a todos las que he probado antes y que tiene su sello personal de altura. La mezcla de ventresca con tomate destaca por la calidad extra de ambos productos. Hacen muy bien el pulpo a la brasa, una moda que se está imponiendo con fuerza, aunque a mí me sigue gustando más el pulpo á feira, que es mucho más gallego. No dejéis de probar los callos, porque este plato es una de sus grandes y personales señas de identidad. Las conservas y los embutidos no se quedan atrás y tienen categoría. La carrillera al vino tinto es de las mejores que he probado últimamente. Y, como plato fuerte, la carne que Jose trata con mucho cariño para que llegue a tu mesa con el punto perfecto y con unas patatas fritas hechas al momento como complemente ideal. Todo sabe bien aquí y no presumen de ello, todo lo hacen con sencillez y humildad. Vale la pena venir a esta zona castiza de Madrid y pasarse por el RINCON DE JOSE para disfrutar de unos momentos mágicos bebiendo y comiendo, mientras Jose se esfuerza en que vuestras vidas sean mucho más felices. Por supuesto, podéis ir de mi parte. Os invitan a algo, seguro.

 

 

EL RINCÓN DE JOSE

c/Duque de MEDINACELI, 12

28014 – MADRID

Tfno.. 914 29 90 73

BARBILLÓN

Los alrededores de Madrid se han convertido, en los últimos tiempos, en un atractivo más de esta ciudad tan enorme y tan abierta a todas las corrientes gastronómicas. ARAVACA no es una excepción. A un tiro de piedra de la gran ciudad, Aravaca es una zona tranquila, de bien comer y de bien vivir, que ha ido creciendo en interés y variedad con la explosión urbanística y demográfica de Valdemarín, asentamiento preferido de los pudientes del lugar. Lo que empezó siendo una apuesta tímida por una restauración de cierto lujo, acorde con el nivel económico de sus habitantes, ha desembocado en la apertura de restaurantes de todo tipo y condición que se han ido consolidando poco a poco. Los fines de semana es tarea imposible encontrar una mesa libre en la mayoría de restaurantes de este Valdemarín floreciente y sabroso. A diario, la cosa cambia, no hay problemas para reservar, salvo en determinados y muy elegidos lugares de culto, y puede que por ese motivo, en un futuro más o menos próximo, algunos de ellos no puedan resistir y la amplísima oferta actual de vaya reduciendo y sólo resistan los mejores. De lo que no hay duda es de que Aravaca en general y Valdemarín en particular son motores imparables de la mejor y más pujante gastronomía madrileña

Precisamente allí, en el corazón de Valdemarín, está BARBILLÓN, anunciado en los papeles como BARBILLÓN OYSTER, aunque allí se pueda comer de todo, y muy bien por cierto. Es un local coqueto, luminoso, con una terraza amplia y hermosa, muy apetecible en cuanto la primavera pide aire libre. Hay un detalle que te atrapa en cuanto entras en Barbillón y es la amabilidad de todo el servicio de maitres y camareros, lo que se agradece en un mundo tan despersonalizado como el que vivimos. Las ostras son las joyas de la casa, en sus distintas variedades, Amelie, Gillaerdeau y las que más me gustan a mí, las gallegas de toda la vida. Están muy sabrosas también las almejas a la sartén. No dejes de probar la ensaladilla, que está entre los mejores manjares de la carta. Me gustaron mucho los chipironcitos con huevo, estaban muy jugosos y apetecibles. Como tributo a la cocina mexicana, preparan unas quesadillas de cochinita pibil que saben a México, creo que es el mejor elogio que se le puede hacer a este plato. Se me hace la boca agua cuando pienso en las pulguitas de calamares, un bocado inigualable de sabor y ternura marinera. Muy bueno el tartar de atún, el taco de buey trinchado, los taquitos de merluza y un sobresaliente “cum laude” para el jamón ibérico que PACO corta y sirve con cariño y siempre con una sonrisa a la entrada del local. Podéis ir a BARBILLÓN de mi parte, preguntad por el gran RUBÉN y seguro que tiene un detalle con vosotros.

 

 

BARBILLÓN OYSTER

Avenida Valdemarín, 165-169

28023 – MADRID

Tfno. 910 175 984

CASA RAMALLO

En mis años de jugosa juventud recuerdo que por la zona de PADRÓN había varios restaurantes, entonces denominados casas de comidas, que habían adquirido un reconocido prestigio entre los habitantes de toda Galicia y hasta me atrevería decir que de toda España. En el centro urbano de la villa estaba CASA CUCO, a la que acudía el gran CAMILO JOSÉ CELA cuando aparecía por Padrón. En el pueblo cercano de PONTECESURES estaba la afamada CASA CASTAÑO, que regentaban con maestría mis queridos tíos Maruja Castaño y Manolo Fajardo con la ayuda de mis primos Nené, Teresuca, Marisa, Nita y Cuqui. Desgraciadamente, esta famosa casa de comidas ha pasado a mejor vida. Y, por último, en la cercana localidad de Rois estaba CASA RAMALLO, uno de los templos de la gastronomía auténtica de Galicia, la única de aquella trilogía mágica que ha seguido manteniendo su prestigio y su calidad hasta nuestros días. Sólo abre a mediodía, porque las noches se habían puesto imposibles para este tipo de negocios, pero es una enorme satisfacción comprobar que Casa Ramallo sigue fiel a sus raíces, a pesar de los vaivenes familiares y de la irrupción desenfrenada de la llamada nueva cocina.

Ir a Casa Ramallo y no probar su marisco del día es un pecado mortal de necesidad. Suelen tener muy buenas cigalas y percebes y, a veces, unos pateiros deliciosos. Los pateiros son unos centollos pequeños de tamaño, pero grandes de sabor, que están entre los mejores bocados del mar de mi tierra.  Los mejillones en escabeche son una de las especialidades de la casa y son una potente tentación. Después del marisco, hay varias opciones: el guiso de fideos con almejas o el guiso de xoubas, ambos platos de una exquisitez muy lograda y auténticos reyes de la carta de Ramallo. En temporada, cuando el invierno aprieta, la lamprea, a la bordelesa o guisada, es otro de los alicientes de la visita a este lugar inolvidable. También presumen de preparar buenos platos de caza cuando las escopetas tienen libertad de disparo. La perdiz, el faisán, el conejo, el jabalí, todos tienen sitio en su lista de platos y a la gente no le importa desplazarse hasta Rois para probarlos. Por cierto, la caldeirada de pescado y el jarrete estofado son de los que marcan tendencia. Todo sabe bien en esta casa de comidas fundada en 1898 y que sigue estando entre los restaurantes míticos de la gastronomía gallega. Como yo soy de por allí, podéis ir de mi parte. Y que os aproveche.

 

 

CASA RAMALLO

C/ Castro, 5

15911 – ROIS (La Coruña)

Tfno. 981 80 41 80

TABERNA LA DOLORES

Cada barrio de MADRID tiene su propia personalidad. El barrio de Huertas agrupa a una enorme cantidad de bares, restaurantes y tabernas, que lo convierten en uno de los favoritos de madrileños y visitantes. Siempre está en plena ebullición y el ambiente que se respira en sus calles es uno de los alicientes que destaca la gente cuando se le pregunta por este barrio. Por allí está el hotel Palace, un pedacito importante de la historia de Madrid. Y la iglesia de Jesús de Medinaceli, cuyo Cristo tiene una larga tradición milagrera y es venerado por los madrileños más devotos cada primer viernes de mes, con visitas reales incluidas. Todo ello, unido a la larga lista de lugares gastronómico- festivos de visita obligada que han proliferado en sus calles y plazas, hacen de esta zona una de las emblemáticas de la capital para disfrutar de la vida plenamente. Para mí era bastante desconocido el barrio de Huertas hasta que mi amigo y compañero de radio GUILLERMO VALADÉS me llevó por primera vez a LA DOLORES y me encontré con una de esas tabernas madrileñas castizas y auténticas que tanto me gustan. Desde entonces, soy un enamorado de este lugar para toda la vida.

Entrar en LA DOLORES es entrar en un Madrid de verdad, el ambiente es formidable, los azulejos y la decoración le dan ese aire romántico que tanto agradecemos los amantes de la pureza. Dicen que tiran las mejores cañas de Madrid y pude comprobar que es verdad. Es uno de los grandes atractivos de esta taberna, las cañas bien servidas y un vermú de grifo que quita el sentido. Si además le añades unas tapas variadas y sabrosas a más no poder, te encuentras con la felicidad plena. Pide los boquerones en vinagre, una de las especialidades de la casa, considerados por sus clientes habituales los mejores de Madrid. Muy buenas las anchoas y los mejillones, con mucha personalidad. La exhibición permanente de pinchos — de cabrales, salmón, pimientos, atún y un largo etcétera sobre la hermosa barra de mármol y madera son una tentación irresistible. Me gustaron mucho los encurtidos y, sobre todo, las gildas, originales y sabrosísimas. Tengo que decir que, cuando voy a La Dolores, voy solamente a tapear y a tomar unas cañas bien tiradas con los amigos, no he tenido tiempo de comer seriamente, pero esas visitas esporádicas avalan mi afirmación de que es una de las grandes tabernas de Madrid y que merece una visita por esos pequeños detalles de picoteo puro y duro, que se hacen grandes cuando hay estilo y profesionalidad. ANTONIO, que es el que manda en LA DOLORES, estará encantado de atenderte si vas de mi parte alguna vez.

 

 

LA DOLORES

Plaza de Jesús, 4

28014 – MADRID

Tfno.. 914 292 243