BURELA

Una ciudad cosmopolita como Madrid tiene que estar abierta a todo tipo de sabores y tendencias, gastronómicamente hablando. Por ese motivo, las cocinas regionales son una parte muy importante de la restauración madrileña. Y la gallega, en particular, es una de las más apreciadas y goza de las preferencias de gran parte de su población. Hay muchos y buenos ejemplos de cocina gallega auténtica en la capital, pero también han proliferado una serie de restaurantes mal llamados gallegos que no cumplen con los baremos básicos que se les debe exigir a quienes representan la verdad de una tierra. Un día le comenté al Presidente de Xunta, mi admirado amigo ALBERTO NÚÑEZ FEJÓO, que debería legislarse algo en este sentido, quizás otorgando un certificado de “Galicia calidade”, previa aprobación por un comité de expertos, a todos aquellos restaurantes que merezcan representar con dignidad y autenticidad una cocina de tanta categoría como la gallega. La otra noche, en nuestro intento de descubrir esos templos desconocidos del sabor galaico en la capital, por recomendación de nuestros amigos PEDRO HERRERO Y AMALIA TORO y en compañía de ellos y de los entrañables PACO MENDOZA Y ROSA CARBALLA, fuimos a conocer BURELA, que resultó ser, afortunadamente, una de esas casas de comidas de las de toda la vida que tanto proliferan en las ciudades y pueblos de mi tierra.

BURELA es, por encima de todo, la sencillez. Ahí radica uno de sus grandes secretos. Nada es sofisticado, no se esconden los sabores, no se tergiversan los nombres de los platos, la comida es la que es y con eso está dicho todo. Hacía mucho tiempo que no saboreaba unas centollas como las que nos sirvieron en Burela, unos ejemplares de museo, llenos de corales, con la cocción perfecta. Antes, nos ofrecieron unos mejillones hechos en casa con una salsa muy sabrosa y un bonito al estilo lucense que os recomiendo encarecidamente. Esa noche algunos se dejaron llevar por el espíritu del carnaval y pidieron lacón con grelos. Vale la pena probarlo en cualquier época del año y, con unos pequeños retoques en su preparación, puede convertirse en plato estrella de la casa. Otros nos inclinamos por la lamprea, cocinada en su propia sangre, al estilo clásico de las tierras del Ulla y del Miño, y acertamos plenamente. El pescado es la gran apuesta de Burela, lenguado, rodaballo, lubina, merluza, todo gallego, puro, auténtico, como tiene que ser. No quiero olvidarme de la empanada de zamburiñas, que estaba deliciosa. Y la sublimación del sabor gallego de verdad es el salpicón de bogavante, desde ahora en mi lista grande de manjares únicos. En fin, que me encantó BURELA. Y que les aconsejo que vayan si quieren saborear lo más rico de Galicia. No sé si os ayudará ir de mi parte, pero intentadlo, a ver si hay suerte y CAMILO, su propietario, tiene un detalle con vosotros.

BURELA

Calle del Nardo, 2

28029 – MADRID

Tfno. 915 711 724

TROCADERO ARENA

Marbella es una ciudad de mar y de glamour, un lugar único e irrepetible, lleno de vida y de alegría. A Marbella se va a disfrutar de la vida en todas sus facetas felices. A nivel gastronómico, por ejemplo, hay una enorme variedad de alternativas, todas ellas de categoría contrastada y con una atractiva variedad. Los grandes templos de la guía Michelín, con Dani García a la cabeza, son santo y seña de los grandes gourmets de todo el mundo que vienen a esta perla de la Costa del Sol a sentirse los reyes del mundo. Y luego, hay otros lugares sin tanto lujo estrellado, pero con una cierta altura de miras que los distinguen de los clásicos chiringuitos de playa. Es la Marbella de los nuevos empresarios que han sabido conjugar buen gusto y buenos sabores y cuyo único objetivo es que la gente coma bien y, al mismo tiempo, se sienta importante en un entorno privilegiado, siempre con el mar y la playa como ingredientes básicos de su oferta. Este tipo de nuevos restaurantes playeros con ganas de triunfo son los que le otorgan a Marbella el título de capital del sol y de la buena vida.

Situado en la misma orilla del mar, en la playa de Rio Real, de gran solera costasoleña, el TROCADERO ARENA es la sublimación del buen gusto marbellí. La decoración de Lorenzo Queipo de Llano es uno delos alicientes de este restaurante marinero, al que acudo cada vez que pongo los pies en mi Marbella del alma. Y nunca me ha defraudado. Vaya por delante la amabilidad y el estilo impecable del personal, uno de los detalles que hacen grande o no un restaurante. Voy a comentar, únicamente, los platos que he probado en mis visitas a este lugar que ya está entre mis lugares de culto. El jamón es siempre un comienzo muy recomendable. Está muy logrado el salmorejo, en su punto de sabor y textura. Podéis probar también las anchoas y un surtido de quesos de categoría, con el de cabra payoya y el azul andaluz gaditano como destacados. Si os gusta el arroz, hay en la carta suficiente variedad para todos los paladares, con mención especial para el a banda. Me gusta que un restaurante andaluz tenga fritura malagueña en su menú, es un detalle que se agradece. No quiero olvidarme del bacalao negro de Alaska con una preparación de altura y calidad o los pescados a la sal que están hechos con toda su autenticidad y pureza. Dicen los amantes de la cocina japonesa que la del Trocadero es de matrícula de honor. Como recomendación final, el jarrete de ternera lechal es la perfecta guinda de una cena marbellí de verdad. Tenéis que visitar Marbella y, por supuesto, el TROCADERO ARENA, al que podéis ir de mi parte con todas las garantías. No es barato, pero merece la pena.

TROCADERO ARENA

Playa Río Real. Carretera N340 km. 18

29600 – MARBELLA

Tfno. 952 865 579

 

 

TIRA DO CORDEL

Cuando llegan los calores del verano a Madrid, me apetece viajar a Galicia, al encuentro de los vientos frescos del nordeste y siempre con muchas ganas de rebajar mi dosis de morriña. Suelo repartir mi tiempo veraniego entre Padrón y Mera, mis dos puntos de cariño y de verdad en el esplendor luminoso de Julio y Agosto. Y nunca falta en mi agenda viajera una visita a la grandiosidad de Fisterra, ese lugar único donde la tierra se acaba y el mar bravo delimita una costa bien llamada Costa da Morte. Divisar desde el mar, en el barco de mi querido PEPE FORMOSO el gran jefe de Radio Nordés, la gran roca del cabo más occidental de España es un privilegio al que no pienso renunciar mientras el cuerpo me pida terruño y carretera. Y si, aparte de la visión mágica de Fisterra, nuestro anfitrión nos sorprende con una impresionante empanada de maiz con zamburiñas, un buen vino de la tierra unas cervezas de la estrella más gallega de todas las estrellas, el placer es total e inolvidable. Sólo por ese viaje vale la pena abandonar Madrid, dejar por unos días el asfalto de la gran ciudad y sentirte fuera del mundo en la esquina verde más hermosa de mI tierra.

Y allí, muy cerca de faro, en la blanca e inmensa playa de Langosteira, está TIRA DO CORDEL, santo y seña de la famosa Costa da Morte, un restaurante que hay que visitar al menos una vez en la vida. Si vas a Fisterra, tienes que ir, inevitablemente, a TIRA DO CORDEL, un templo de sabor y de belleza que presume de ser, ahora mismo, uno de los grandes de la gastronomía gallega. La última vez que disfrutamos de la excelencia de este lugar de culto, DIEGO, que es quien lleva ahora las riendas de la casa siguiendo la tradición familiar de sus padres, nos sorprendió con una lubina enorme, de más de siete kilos, hecha a la parrilla con los ingredientes secretos que han hecho famoso este plato en todo el mundo. Nunca probarás una lubina como la de Tira do Cordel y, además, con la particularidad de que ha sido el propio Diego quien la pescó allá por el mar bravo de Corrubedo. Es el plato estrella de la casa y nadie lo borda como ellos. Puedes comenzar con unos percebes increíbles por su tamaño y su sabor, de esos que cumplen el dicho gallego de que tienen que ser “como carallos de home”. No se quedan atrás las almejas XXL marca de la casa, preparadas sobre la plancha y con un toque muy original de vinagre balsámico que le queda muy bien. Si te gustan los longueirones típicos de la zona, te los recomiendo encarecidamente, no te van a defraudar. La carta tiene todos los mariscos y pescados que te puedas imaginar, yo sólo he querido hablarte de lo que hemos probado. Por favor, vete a Fisterra en cuanto puedas y al bajar del faro, cuando veas la playa de Langosteira, para en TIRA DO CORDEL y pégate un atracón de calidad y de cariño. Dile a Diego que vas de nuestra parte y disfruta de la vida casi a borde del fin del mundo.

TIRA DO CORDEL

Lugar de San Roque, 2 –playa de LANGOSTEIRA

15155 – FISTERRA (La Coruña)

Tfno.. 981 740 697

VICTOR’S BEACH

Marbella entró en mi vida viajera allá por los años ochenta, cuando GUNNILLA Y LOS CHORYS eran los amos del glamour y la alegría del lugar. Era la Marbella esplendorosa y atractiva, llena de caras hermosas y bronceadas, con muchas ganas de vivir y dejar vivir. Fue la mejor Marbella que he conocido nunca y, cuando regreso a este rincón tan querido, echo en falta todos aquellos detalles que convirtieron a Marbella en la ciudad de la felicidad. Digo esto porque hay algunos lugares de aquel tiempo glorioso que siguen conservando su estilo inconfundible y su apuesta por la buena vida y el buen comer. Ya queda poco del glamour de antaño, ésa es la verdad, pero vale la pena recomendar a aquellas personas que en su día fueron pioneros y que hoy continúan la tradición festiva y bullanguera de este milagro permanente de la Costa del Sol. A pesar de que muchos han intentado derribar el mito – y nunca entenderé sus motivos para hacerlo—Marbella seguirá siendo un rincón único para perderse y ser feliz de día y de noche.

Tere, mi novia eterna, me recomendó VICTOR’S BEACH con bastante insistencia. Es extraño que no conociera este restaurante de playa siendo, como soy, un enamorado de los lugares con encanto. Tengo que decir que VICTOR, el alma mater del local, es un viejo rockero de los que nunca mueren y recordamos con él otros tiempos en los que la música era una de nuestras razones de vivir. La primera noche que cenamos allí nos impresionó su ubicación, está pegadito al mar, las olas llegan, a veces, a salpicar a los comensales, lo cual no deja de tener su encanto. La tortilla de camarones estaba espléndida y fue un buen comienzo. Luego, unas almejas al estilo Victor que estaban riquísimas y mojamos pan en la salsa como locos. Quiero destacar que sigan haciendo el espeto de sardinas, uno de los grandes iconos de la costa malagueña. No hay nada como las sardinas asadas de esa manera para disfrutar del sabor del mar en toda su plenitud. Muy buenos y recomendables los calamares y la fritura malagueña. Y aparte de las sardinas, también hacen al espeto los pescados de la zona, dorada, lubina, lo que tengan ese día. El arroz con bogavante sigue siendo un plato estrella fundamental en la carta, al igual que las hamburguesas, que tienen fama en toda la zona. Si a todo esto le añadimos la simpatía de MARIBEL, la hermana de Victor, el gracejo de todo el servicio, la variedad de su coctelería y en ocasiones la música en directo, tendremos una visión completa de uno de esos lugares de visita obligada cuando uno quiere vivir la MARBELLA  de toda la vida. Vete de mi parte cuando puedas y que te sienten en una mesa que esté pegadita al mar. Será una sensación… de locura¡¡¡

VICTOR’S BEACH

Km. 177 N-340 – Playa EL ANCÓN

29602 – MARBELLA

TFNO.639 553 088

ES MOLÍ DE SAL

39154832_1033310796846690_4253592961209597952_o.jpgViajar a Ibiza es viajar hacia la felicidad y la belleza. Todo está pensado para que el viajero disfrute del sol, de la playa, del glamour, del mar inmenso, de la gastronomía típica de la isla y, sobre todo, de la marcha nocturna que busca siempre el amanecer, para ver cómo el sol se levanta entre tanto esplendor con una copa en la mano y, al lado, una buena compañía. Ibiza es todo eso y mucho más. Si tienes el bolsillo repleto, puedes cenar en el HEART de los Adriá por 250 euros persona y con espectáculo circense incluido, o en el famoso LIO, más o menos al mismo precio, aunque no te lo recomiendo, porque su cocina y su espectáculo han perdido categoría con el paso del tiempo. Lo mejor es ponerse en manos de CARLOS GUTIÉRREZ o JOAQUÍN MARTORELL, dos enamorados de la isla, para conocer a fondo los lugares que merecen la pena. Gracias a ellos, me he convertido en un ibicenco más. Dar la vuelta en barco a la isla, descubriendo las partes ocultas de su eterno milagro, o viajar a Formentera bajo un cielo azul intenso y brindar, en medio del mar, con un Rosé de Dom Perignon frío de verdad, son lujos que uno se puede permitir una vez en la vida si viaja con gente generosa como Carlos o Joaquín, siempre transmitiendo alegría, felicidad y cariño.

En uno de esos viajes a Formentera conocimos ES MOLÍ DE SAL, un restaurante de playa ubicado en un lugar paradisíaco, con la playa de Illetas como perla del paisaje, abierto al mar y decorado con el gusto habitual de Formentera. Se trata de un antiguo molino restaurado con mimo y con cariño, donde comer no es barato, porque detrás del nombre del restaurante hay mucho trabajo, mucho personal, materia prima de gran calidad, un entorno privilegiado y atenciones especiales, como enviarte una zodiac al barco para traer a los pasajeros directamente a la mesa sin tener que mojarse los pies. Esos son detalles que se pagan. Y si a esto añadimos una comida excelente, ya tenemos el porqué de la enorme popularidad de este lugar. La caja de pescaito frito es una delicia única por su presentación original y su punto de fritura. Las gambas de Formentera tienes que pedirlas sí o sí. Presumen de preparar los mejores arroces y fideuás de la isla y tengo que destacar el arroz encallado de bogavante como uno de sus platos estrella. Nosotros probamos la caldereta de langosta. Sólo puedo decir una palabra: extraordinaria. Y, por favor, no te olvides de pedir el pescado típico de la zona, los raons, un bocado exquisito de sabor profundo y especial y del que dicen que es el pescado más caro de España. Hay muchos platos que valen la pena en la carta amplísima de este lugar, pero he preferido hablar únicamente de los que hemos probado cuando descubrimos este santuario del buen comer en una de las islas más hermosas del mundo. Si algún día vas por ES MOLÍ DE SAL, vete de mi parte y pregunta por JONI. Ya me contarás. Y, cuando te traigan la cuenta, recuerda que lo bueno hay que pagarlo.

 

ES MOLÍ DE SAL

c/ AFORES, S/N

07871 – FORMENTERA (Islas Baleares)

Tfno.. 971 187 491

EL AZUL PLAYA

Decir Alicante es decir sol, alegría, cielo azul y, sobre todo, arroz y hogueras. Es uno de los destinos preferidos por los miles de turistas españoles y extranjeros que buscan todo eso cuando quieren conocer mundo. En Alicante hay que acercarse al mar y sentir ese embrujo mágico que lo hace inolvidable. La playa de San Juan, muy cerquita de la capital, es una larga extensión de arena y agua, donde es muy fácil ser feliz. Todo es grandioso en este arenal inmenso, en el que se abren al mar restaurante y bares de todo tipo en los que disfrutar de una cocina sencilla y directa plena de sabores y de intensidad. Mi amigo LUCIO BLÁZQUEZ, el gran tabernero mayor del mundo y de Madrid, llega todos los años con los calores a la playa de San Juan con toda su familia, su mujer María y sus hijos Fernando, Javier y Mary Carmen, y un montón de amigos enamorados de la playa y de la vida. Fue el gran Lucio el que me descubrió los secretos de la cocina alicantina de playa. Gracias a él y a su familia, he podido saborear a fondo esos manjares que, en un entorno idílico como éste, saben a gloria. Uno de esos lugares con asterisco de recomendable es el restaurante AZUL PLAYA situado en el mismísimo corazón de la playa de San Juan.
De entrada, el azul fuerte y potente del local te sorprende agradablemente. Es como una prolongación del cielo alicantino. La alegría servicial de los camareros es otro de los detalles que dicen mucho de este lugar. Recuerdo que Lucio pidió unas gambas rojas de la tierra y lo que nos trajeron fue algo único, unos ejemplares de categoría especial, con ese sabor profundo que tiene el marisco de verdad. Esas gambas rojas de EL AZUL ya serán para siempre inolvidables. El pan tostado con tomate y ajo, especialidad de la casa, hay que probarlo sí o sí. Recuerdo con especial cariño el pescado de la bahía en su punto exacto de cocción y presentación. Tienen también, según la opinión de todos los expertos del ramo, la mejor fideuá de la zona. Y de los arroces, sólo podemos decir que, elijáis el que elijáis, os vais a chupar los dedos. Y un consejo, comerlo directamente de la paella, que es como mejor se aprecia su calidad. Por cierto, el de cocochas es muy, muy recomendable. Hay más cosas apetecibles en la carta, pero sirvan estos ejemplos para certificar la importancia de este lugar alicantino, situado en el centro del paraíso, mirando al mar de San Juan y con argumentos suficientes para que no pases de largo. Dile que vas de mi parte o de parte de gran LUCIO y ya verás cómo se portan contigo.

 

EL AZUL PLAYA
Avenida de Niza, 9 –playa de San Juan
03540 – ALICANTE
Tfno.. 965 15 65 33

PULPERÍAS LITO MAMBÍS

Galicia es una tierra que nació para bailar, cantar, comer y vivir. Cuando llega el verano, miles de romerías y fiestas populares llenan su verde y atractiva geografía de cohetes, de procesiones, de gaitas, de bandas de música populares, de grandes orquestas, de celebraciones gastronómicas increíbles… Así es mi tierra. No hay un solo día del verano sin que el calendario anuncie lo que por aquí llaman “festa rachada”. Y es en esas romerías típicas done el pulpo se convierte en el invitado que nunca falta a la cita. Enormes carpas ambulantes viajan de pueblo en pueblo, de aldea en aldea, invitando a la gente a disfrutar de este bocado exquisito de Galicia con toda autenticidad, con los calderos humeantes en los que se va cociendo el pulpo lentamente a la vista del público y siempre debajo de esas lonas gigantes, debajo de las cuales se sientan lugareños y visitantes dispuestos a saborear uno de los platos más típicos y más festivos de esta tierra bendita. Estas carpas gigantes que van de feria en feria pertenecen a familias pulpeiras de toda la vida, que han permanecido fieles a la tradición de generación en generación y se han convertido en una imagen indispensable de todas las romerías del verano gallego.

Una de las familias más renombradas entre las pulperías ambulantes de mi tierra es la familia MAMBÍS. Recuerdo perfectamente al patriarca de la saga, aquel gran Mambís jaranero, vividor y amante de la vida, que fue quien empezó a viajar de fiesta en fiesta con su carpa gigante en la que se leía “Pulperias MAMBÍS, pulpo e viños do país”. Sus descendientes siguen la tradición del viejo y uno de ellos, LITO MAMBÍS, es ahora mismo el gran pulpeiro mayor de toda Galicia y también de fuera de ella. ANGEL DOCE, su propietario, lleva sus carpas gigantes con la etiqueta MAMBÍS a todo el mundo como sabroso embajador de este manjar de dioses que es el pulpo en todo su esplendor popular. Nuestra familia acude a Angel Doce todos los 25 de julio de cada año para que coloque una de sus carpas ambulantes en la romería padronesa del SANTIAGUIÑO DO MONTE. Allí, entre castaños y eucaliptos, a la vera de las peñas donde predicó el Apóstol Santiago y junto a la capilla en la que cada año se honra su memoria, disfrutamos de un menú típicamente festeiro de verdad: pulpo á feira hasta “fartarse”, empanada de bacalao con pasas, pimientos de Herbón-Padrón, carne ó caldeiro o churrasco con pataquiñas cocidas y, como remate del festín, la famosa tarta larpeira. Todos los años repetimos menú. Y lo seguiremos haciendo, porque LITO MAMBÍS y su gente lo bordan y lo hacen cada año mejor. Es el sabor de Galicia en toda su pureza. Si queréis , en mi tierra o fuera de ella, una carpa con la leyenda “LITO MAMBÍS, PULPO E VIÑOS DO PAIS”, entrad y disfrutar del mejor pulpo de vuestra vida. Decidle a ANGEL DOCE que váis de mi parte. Seguro que tiene un detalle con vosotros.

PULPERÍAS LITO MAMBÍS
Rúa de Campo,16
36640- PORTO DE ARRIBA – PONTECESURES
TFNO. 608883977

EL PIRATA

Cerca de La Coruña, por caminos bellísimos de playa y puentes, está Santa Cristina, un lugar con personalidad propia en el mundo del ocio y la diversión de la gran ciudad. Ha sido, desde siempre, visita obligada para los coruñeses con ganas de pasarlo bien. Uno de mis mejores amigos en aquellas tierras benditas, MANOLO ROCA, fue uno de los impulsores de esa Santa Cristina bullanguera, discotequera y feliz, que ha ido perdiendo vigencia con los años, debido, en gran parte, a las campañas de control de alcoholemia de la DGT. Las noches de ahora ya no son las de antes y eso se nota en el devenir económico de este enclave coruñés, que puede presumir, además, de tener una de las playas más bellas de la zona. Parece que, últimamente, Santa Cristina está recuperándose poco a poco y que intenta situarse otra vez en el mapa festivo de La Coruña y su comarca. Nuevos restaurantes, bares de copas, discotecas que no han muerto del todo, algunas casas de comidas de toda la vida se han propuesto devolver a la divertida Santa Cristina el esplendor de antaño. Ojalá lo consigan.

Uno de los locales mágicos de Santa Cristina es EL PIRATA, un bar situado en el centro neurálgico de la movida nocturna, regentado por el gran MANOLO ARIAS, un mago de la cocteleria y los copazos desde 1978. Allí va el todo Coruña a disfrutar de los mejores cócteles de la zona y a pasar unas horas de la mejor manera posible, rodeado de buena gente y con la compañía de una de las maravillas cocteleras que prepara El Pirata. Cuando apareció la crisis y todos los problemas cayeron sobre Santa Cristina, sus amigos le sugerimos a Manolo que se trasladase a un nuevo local en el casco urbano de La Coruña, pero él se mantuvo en sus trece y ha seguido en el lugar de siempre, sobrevolando la crisis con su eterna sonrisa y sus ganas de vivir. Los daikiris, las margaritas, los manhatan, los San Francisco, los mojitos, en definitiva, todos los combinados de Manolo son de primerísima categoría. No es extraño, por tanto, que EL PIRATA se haya convertido en el Sancta sanctorum de las noches coruñesas. Me gusta ir cada verano a darle un abrazo y a probar sus novedades. El local no es muy grande y a la gente le gusta estar en la barra, pero en la parte de atrás tiene una zona para disfrutar cómodamente en pandilla de todo lo bueno que ofrece este lugar. En este humilde blog acostumbro a recomendar sitios donde comer cosas ricas, pero por una vez permitidme que haga una excepción y os recomiende este lugar de buen beber y buen vivir. Tenéis que visitar La Coruña alguna vez. Recordad que allí, en Santa Cristina, está MANOLO, el del PIRATA, esperándoos con su mejor sonrisa y con los mejores cócteles del mundo´.

 

 

EL PIRATA

Rúa Humboldt – SANTA CRISTINA

15172 – OLEIROS (La Coruña)

TFNO. 610 54 01 72

O XABRE

Mera es un pequeño paraíso marinero escondido en el mar de La Coruña.  Sus dos faros, que miran al mar bravo de A Marola, enmarcan un paisaje único de largas playas y acantilados inmensos, que el mar ha ido convirtiendo en belleza. Mera es uno de esos lugares con encanto, a los que la gente acude para relajar el cuerpo y el alma. Contemplar cómo se muere el sol desde cualquiera de las tres cafeterías del paseo — LA PERLA, FLOR DE LIS y O SARREDO – es uno de esos instantes mágicos que hay que disfrutar una vez en la vida. Cuando llega el verano, su población se duplica, pero Mera no pierde nunca sus señas de identidad, un lugar donde ser feliz es muy fácil. En cuanto a la gastronomía se refiere, hay algunos ejemplos que vale la pena constatar. LA CASA DO ARXENTINO es uno de ellos y tiene mucho éxito como hotel con encanto y como restaurante de toda la vida. Ya hablamos en su día de A COVIÑA como lugar de visita obligada para degustar lo mejor de esta tierra. También merecen la pena A LANCHIÑA y ASIA DE CUBA con una cocina fácil y asequible para todos los gustos. En la playa de Espiñeiro está EL CHIRINGUITO, especializado en todas esas cosas ricas que se pueden y deben comer en un día de playa o en una noche de fiesta en familia. No hay entre todos ellos ninguna estrella Michelín ni falta que les hace.

Y en uno de los lugares más emblemáticos de Mera, la plaza de Ana Kiro, está O XABRE, situado a la espalda del antiguo y emblemático NAI PAI, toda una institución lúdica y gastronómica en estas tierras benditas y tiene los mismos dueños, QUIQUE LÓPEZ Y JAIME VARELA.  O XABRE es una taberna-bar-restaurante que desde su apertura se ha convertido en lugar de paso obligado para nativos y veraneantes. Cuidan mucho la bodega y éste es uno de los motivos por los que ha despertado tanta expectación. La comida está perfectamente diseñada para gustar a todo el mundo. No hay cosas raras, todo es natural y muy sabroso. Sólo por eso, ya vale la pena sentarse en su terraza a disfrutar de la vida. Suelen tener unos muy buenos y sabrosísimos – y enormes también – Mejillones de Lorbé. Hay que pedirlos sí o sí. La oreja de cerdo es otra buena elección para un pique rápido antes de entrar en faena. No podía faltar la tortilla de patata al estilo coruñés. Preparan muy bien el pulpo en sus dos modalidades, a feira y a la brasa, aunque para mí el auténtico a la gallega sigue siendo el primero. Buenas ensaladas con lechuga de la tierra, que no tiene nada que ver con las demás. El raxo y la croca con patatas recién fritas son una especialidad de la casa. Las zamburiñas al horno tienen mucha personalidad y sabor, al igual que su recomendable ensaladilla. Ahora, al lado de O XABRE, han montado un estupendo asador, por lo que sirven también unas carnes de categoría especial muy apreciadas por sus clientes. Y si a esto le añadimos una bodega amplia y muy bien elegida, ya tenemos la perfecta definición de O XABRE, un lugar sin pretensiones donde se va a comer, a beber y a vivir. Si pasas por MERA, no dejes de ir. Y si vas de mi parte, seguro que QUIQUE, JAIME Y BENJAMÍN te invitan a algo.

O XABRE

Plaza de Ana Kiro, 1

15177 – MERA (Oleiros)

Tfno.. 981 617 102

EL TIMÓN DE ROCHE

Mi amigo gaditano QUIQUE LAFUENTE me lo recuerda siempre: hay que venir a Cádiz al menos una vez en la vida. Y tiene razón. Al Cádiz que yo conozco y admiro no le sobra ni le falta nada. Tiene un mar espléndido, en torno al cual gira casi toda su actividad comercial, unos paisajes únicos que el cine ha reflejado en múltiples películas, una de las últimas de James Bond, por ejemplo. Y, sobre todo, Cádiz tiene una forma distinta de ver la vida por parte de sus habitantes. Es alegría lo que le sale por los poros a los gaditanos, y salero, y encanto personal. Todo eso se aprecia en cuanto uno pisa tierra gaditana. Los carnavales son una demostración palpable y ruidosa de esa especialísima manera de vivir y disfrutar que hace distinta y atractiva esta tierra bendita de Sur, que se ha convertido en destino obligado para miles de turistas atraídos por los encantos de Vejer de la Frontera, de Tarifa, de Zahara de los Atunes, de Bolonia, de Sancti Petri, de Conil de la Frontera… Es precisamente ahí, en Conil, donde recalaremos unos instantes para saborear la cocina de esta tierra en uno de esos lugares que el mar, la ubicación, la calidad y el buen trato han convertido en un templo del buen comer.

EL TIMÓN DE ROCHE está ubicado en el corazón de una playa única, en la urbanización Roche y semeja un gran barco que busca permanentemente el mar. El gran SUPERPACO, aquel mítico portero del Sevilla de las grandes tardes, es el creador de este paraíso gastronómico. Junto a su hijo PACO y un gran equipo de profesionales han hecho Del TIMÓN uno de los destinos ineludibles para cuantos visitan esta maravilla gaditana que es Conil. En cuanto entras, te atrapa la belleza del lugar y el olor a buena manduca. El atún es el rey de la carta y presumen de tener el mejor de toda la provincia y de toda Andalucia. Puedes probar el tartar de atún, el atún gloria bendita, la hamburguesa de atún, el morrillo a la sal… Elijas el que elijas, vas a saborear algo grande. Antes, habrás disfrutado de un jamón summum inigualable, también presumen de ello. Entre los platos especiales para abrir boca están, entre otras exquisiteces, la ensaladilla, las puntillitas, las tortillas de camarones, los pimientos asados con melva canutera de verdad, todo riquísimo y recomendable. Los arroces tienen patente de especialidad y destacan en una carta amplísima que incluye al bogavante como marisco rey en sus distintas preparaciones. En cuanto al pescado, todo lo que pidáis será auténtico y sabroso, y una posible sugerencia es el pescado de roca de Conil, un lujo al que no debéis renunciar.  No llegué a probar la carne, pero los que la han probado me aseguran que está en línea con la calidad de todo lo demás. Anotad en vuestra agenda una visita CONIL DE LA FRONTERA. Y allí, en Roche, entrad en EL TIMÓN y los dos PACOS de mi alma os harán felices de verdad en el más bello anochecer de vuestras vidas.

 

EL TIMÓN DE ROCHE.

Urbanización ROCHE – Avda. Inglaterra s/n

11149 – CONIL DE LA FRONTERA (Cádiz)

Tfno.. 956 446 232